viernes, 11 de octubre de 2013

ANÁLISIS DEL SUELO de LahuertadeGRAMA

Documento resumen elaborado por Alicia Burgos experta química de la huerta urbana, con el permiso de Belén:

RIESGOS PARA LA SALUD HUMANA POR LA EXPOSICIÓN A ELEMENTOS TRAZA EN SUELO DE HUERTOS URBANOS COMUNITARIOS

ORIGEN DE LA CONTAMINACIÓN
Tráfico, emisiones industriales, deposiciones atmosféricas, vertidos, escombros, lodos de depuradoras (si bien, los lodos de depuradoras se prohíben como abono en suelos de cultivo, sí se utilizan en jardines donde curiosamente los niveles de metales como el cromo son superiores a los encontrados en suelos de huertos urbanos).
Es muy importante conocer la historia del terreno en estudio para saber con qué tipo de contaminantes nos podemos encontrar.

METALES PESADOS COMO CONTAMINANTES
El estudio se centró básicamente en la detección de metales pesados. No todos los metales son absorbidos por las plantas, depende de su estado de oxidación, de qué complejos estén formando con otros componentes del suelo y otros factores que hacen que las plantas puedan o no absorberlos. Sólo aquellos metales en disposición de pasar a las hojas de las plantas son realmente preocupantes. Estos son los metales biodisponibles.
La biodisponibilidad de los metales pesados depende de características del suelo como pH, la materia orgánica presente, textura, carbonatos. Jugando con estas características se puede intentar controlar la absorción de los metales por parte de las plantas.

ESTUDIO ANALITICO DEL SUELO DE LOS HUERTOS

Para la realización de este estudio, Miguel Izquierdo Díaz, de la Universidad Politécnica de Madrid solicitó a GRAMA y a otros huertos de la red tomar unas muestras de suelo.
En nuestro caso, éstos son los puntos donde se tomaron las muestras:
GRA01 : Permacultura (cartón, paja, verde)
GRA02 : Suelo natural, aromáticas
GRA03 : Tierra vegetal
GRA04 : Arenoso
GRA05 : Suelo natural
GRA 06: Compostador
Se midió el pH, porcentaje de carbonato cálcico, porcentaje de materia orgánica, textura del suelo (arena, limo, arcilla) para las muestras 01, 02 y 03
Muestra
pH
CaCO3 %
MO %
Arena %
Limo %
Arcilla %
GRA01
7.38
2.56
5.39
72.3
18.2
9.5
GRA02
7.36
2.98
2.20
71.9
19.3
8.9
GRA03
7.33
2.20
3.41
74.8
16.3
8.9

Para la determinación de metales pesados se analizó una muestra compuesta.
Elemento
Ca
Co
Cr
Cu
Fe
Mn
Ni
Pb
Zn
Concentración
Mg/ml

2677

6.68

20.23

40.98

18841

434

11.86

63

191
Comparando los valores de calidad del suelo de diferentes huertos, se observaba que todos tenían una composición similar entre sí, exceptuando algunos donde se disparaban algunos valores debido al uso histórico del terreno.
Respecto a la contaminación por metales pesados, se compara un valor de concentración genérico de referencia (tomado en suelos de espacios naturales) con la concentración media obtenida entre todos los huertos, generándose la siguiente tabla:
Metales
Referencia
Huerto Grama
Media de huertos
Pb
75
63
193.8
Zn
117
191
156.8
Cu
90
41
45
Co
15
6.7
6.4
Cr
80
20.2
19.8
Mn
690
434
448
Ni
405
11.9
10
*Concentración de metales en mg/l

CONCLUSIONES
Para poder interpretar los resultados que se han obtenido tras el análisis de suelo se puede consultar la página arriba indicada, donde aparece la clasificación de los suelos según sus características físico-químicas.
Análisis de las características del suelo para el cultivo, teniendo en cuenta que:
“El suelo idóneo debe contener minerales en un 45% -arena, limo y arcilla-, materia orgánica en un 5% -humus o restos orgánicos o vegetales-, un 25% de agua y otro 25% de aire. Además, ha de tener una estructura quebradiza, ser rico en materia orgánica, estar suelto, con buena aireación y debe drenar lo suficiente. Otras condiciones que debe cumplir son: tener un pH entre 5,5 y 7 y proporcionar los nutrientes necesarios -nitrógeno, fósforo, potasio, manganeso, hierro, etc.- para el crecimiento de las plantas”
El suelo  del huerto GRAMA es ligeramente alcalino  (pH>7), con una proporción normal en materia orgánica (suelo mineral-orgánico), con una textura franco –arenosa y  poca concentración de carbonato cálcico. Es decir se trata de un suelo que absorbe el agua pero no la retiene. Es un suelo que se seca rápidamente por lo que es conveniente regarlo en poca cantidad aunque varias veces. Su pH ligeramente alcalino contribuye a que los micronutrientes (Fe, Cu, Mn y Zn) no se encuentren disponibles (solubles para la absorción) en la proporción deseable. La proporción de MO en el suelo natural (muestra GRA02) es baja para un suelo agrícola, aunque se ve claramente que en los bancales, donde el suelo ha sido tratado, esta proporción aumenta mucho, hasta llegar a obtener un suelo altamente orgánico (GRA01). Una mayor concentración de materia orgánica siempre contribuye a  que el suelo retenga mejor el agua, evitando lavados de nutrientes por arrastre. También acidifica ligeramente el suelo y favorece la formación de compuestos solubles con los nutrientes necesarios para el crecimiento de la planta. Serviría de colchón térmico, manteniendo la temperatura del suelo  más constante. Transformaría los carbonatos en bicarbonatos (fácilmente absorbibles por las raíces) y otras muchas ventajas.

En lo que se refiere a los resultados de los metales pesados:
Son suelos dentro de los niveles naturales, aunque algo enriquecidos en Cu, Zn y sobre todo Pb. El plomo es un metal muy bioaccesible y en el estudio se ve que la media casi triplica el nivel de referencia. Cuando un suelo dobla esa cantidad se considera no aconsejable para  su uso agrícola.  En estos casos se recomienda una evaluación de riesgos.
No es éste el caso del huerto de Grama, donde no se duplica el valor de referencia en ningún metal.


EVALUACIÓN DE RIESGOS

En una evaluación de riesgos no sólo se tienen en cuenta las concentraciones de metales presentes en el suelo, sino también, los tiempos de exposición a dichos metales por parte de los trabajadores del huerto y el nivel de absorción de los metales por el cuerpo humano.
Para esta exposición se contabilizaron los riesgos por:
1.      Contacto dérmico
2.      Ingestión de partículas
3.      Ingestión de los alimentos cultivados (sólo por adultos)
4.      Inhalación de partículas
Y tras el estudio y los cálculos pertinentes se llegó a la conclusión de que los riesgos tanto sistémicos como cancerígenos son menores que los límites considerados.


PRACTICAS PARA RECUCIR EL RIESGO

1.      Primero hay que elegir muy bien la ubicación del huerto, teniendo en cuenta los usos históricos del suelo y procurando que esté lejos de edificios viejos,  zonas de tráfico  y otras precauciones similares.
2.      Es conveniente instalar bancales colocando en el fondo del mismo una tela semi-impermeable que impida el paso al bancal de posibles contaminantes, delimitándolos con materiales sin recubrimientos, rellenándolos de tierra nueva si sospechamos de contaminación.
3.      Proteger el huerto con barreras de vegetación
4.      Mantener una apropiada higiene personal (uso de guantes) para evitar ingestión o contacto dérmico.
5.      Elección de especies de menor riesgo (preferiblemente el cultivo de vegetales de fruto en lugar de hoja o raíz, aunque aún no está muy claro que en efecto el fruto almacene menos metales).
6.      Añadir abonos o mantillo ya que la materia orgánica forma complejos que estabilizan estos metales en el suelo
7.      Evitar salpicaduras de suelo externo al bancal dentro del mismo cuando regamos
8.      Al preparar el compost no devolver el % de lo cultivado al compostador ya que si hubiera contaminación se crearía un círculo vicioso.
9.      Fitorremediación (uso de plantas acumuladoras de metales pesados para limpiar el suelo)


(la importancia de la materia orgánica en el suelo)
(carbonatos del suelo)
(mejorar el suelo)

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